Esta es una web que explora la utopia a través de las ideas y el estilo del constructivismo ruso.
El constructivismo fue un movimiento artístico surgido en Rusia a comienzos del siglo XX, estrechamente ligado al contexto político de la Revolución Rusa. Su objetivo principal era crear un arte útil, funcional y al servicio de la sociedad.Los artistas constructivistas abandonaron la representación tradicional para centrarse en formas geométricas, estructuras y composición dinámica.
Entre los principales referentes del Constructivismo ruso destacan artistas como El Lissitzky, Aleksandr Ródchenko y Vladimir Tatlin. Sus obras se caracterizan por el uso de formas geométricas, composiciones dinámicas y una fuerte carga ideológica vinculada a la Revolución Rusa. Estos creadores entendían el arte como una herramienta al servicio de la sociedad, alejándose de la estética tradicional para centrarse en la funcionalidad, la comunicación visual y la construcción de una nueva realidad social a través del diseño.
Diseño Gráfico
Los carteles cinematográficos de los hermanos Georgii Stenberg y Vladimir Stenberg representan una de las aplicaciones más innovadoras del Constructivismo ruso en el ámbito gráfico. Sus diseños se caracterizan por el uso de fotomontaje, composiciones dinámicas con diagonales pronunciadas y una fuerte integración entre imagen y tipografía. A través de la deformación, el contraste y la experimentación visual, lograban crear carteles impactantes que no solo informaban, sino que captaban la atención del espectador de forma inmediata, trasladando el lenguaje constructivista a un contexto cotidiano como el cine.
Principios del siglo 20, Rusia, existía un grave problema, y es que, el arte se estaba convirtiendo en objeto de disfrute de, únicamente, las élites, el arte era inentendible para la gente de a pie, ¿cómo le podías explicar obras del suprematismo a un trabajador explotado y pedirle que sintiera algo? , la sociedad de entonces respiraba cambio y revolución, necesidades que dan lugar al constructivismo ruso. El constructivismo ruso nace para llevar el arte al pueblo, y para acompañar la revolución y las nuevas ideas sociales (Agustín, 2016), ¿qué movimiento en el diseño hay más utópico que un movimiento que surge para utilizar el arte con el fin de moldear el imaginario de la sociedad con las ideas sociales del momento?.
En concreto, he escogido una obra gráfica, un póster de película, de los hermanos Georgii y Vladimir Stenberg, dos hermanos muy unidos entre sí y con el movimiento, que eran las manos detrás de muchos de los gráficos de las películas de aquel entonces, con la visión de acercarse más a la expresión de los directores de cine con el color ya que las películas de entonces eran en blanco y negro (Pantos, 2014). La película es “The eleventh year” (1929) por Dziga Vertov, y este es uno de los dos carteles que se hicieron para la misma cuya función principal es informar, pero sobre todo llamar la atención para competir con las demás películas del momento. La obra llama la atención desde el primer momento gracias a la gran mancha roja que parece gritar “aquí estoy” y sus acentos de color amarillo, pero, en definitiva, lo que te hace parar a mirar este cartel es el gran busto del centro que contrasta con ese fondo rojo, una ilustración de una cara simplificada casi al máximo a dos colores claros, un blanco y un gris con una gorra negra llevada a sangre, la cara parece estirada como deformada, una decisión extremadamente adelantada que parece de carteles actuales, y además este rostro se encuentra ligeramente inclinado, formando una pequeña pero notable diagonal ascendente de izquierda a derecha tipico en el constructivismo, la cara tiene unas gafas negras redondas que dentro contienen imagenes hiperrealistas, un recurso al que estos inseparables hermanos recurrían en sus trabajos como comenta Bill Pantos en su ensayo en el que explica esto mismo: “For instance, by using montage techniques, they created posters that included drawings within them.” (Pantos, 2014), y que además también es una gran característica diferenciadora en el constructivismo ruso. Si seguimos analizando la forma del póster, nos encontramos con dos bloques de texto en vertical, cada uno en un extremo y ajustados a sangre, los dos comparten una tipografía sans serif, seca, tosca y limpia perfectamente legible para informar, y los dos se asemejan a rascacielos cuadrados que ascienden, como las viviendas sociales del momento, además la tipografía va de la mano con el alfabeto cirílico y crea aún más ese impacto visual que tanto buscaban, entre las dos se diferencian con una jerarquía clara de tamaño, siendo la del margen izquierdo alrededor de unas cuatro veces más grande y amarilla sobre el fondo rojo, mientras que la segunda es de color negro reforzando la gorra y las gafas pero sobre fondo amarillo. Por último vemos en la parte inferior central izquierda del cartel un símbolo y, reflejado en la parte inferior central derecha la firma de los hermanos Stenberg. Principalmente la función era llamar la atención, pero a su vez, el trabajo de los hermanos pretendía ir más allá y representar la obra cinematográfica lo más fiel a su mensaje sin la limitación del blanco y el negro como antes comentaba. A pesar de que se aleje un poco de los tan característicos carteles propagandísticos sociales y políticos del movimiento constructivista, he querido elegir esta obra a conciencia, ya que incluso en un cartel para algo tan relacionado con el ocio como es ir al cine, vemos perfectamente cómo se lleva al extremo el diseño con objetivo hacía esa utopía del “arte para la vida”, como los hermanos aplican las herramientas del diseño y del arte hacia su punto más álgido, más llamativo pero a su vez más práctico y legible para entrar dentro del día de los transeúntes apelar y persuadirlos para ver esta película y no otra.
Bibliografía:
(Agustín, B. C. A. (2016, 30 junio). Revisitando el imaginario formal e ideológico del constructivismo Ruso. https://dspace.ucuenca.edu.ec/items/339a56d3-691a-4ff0-b8da-ff1bf0bf0a04)Pantos, B. (2014). Two brothers ahead of their time: Georgii and Vladimir Stenberg. http://www.academia.edu. https://www.academia.edu/7815438/Two_brothers_ahead_of_their_time_Georgii_and_Vladimir_Stenberg
El Constructivismo Ruso desde la perspectiva de la responsabilidad social.
Diagonales, colores, textos con movimiento y contundencia, la claridad, el cambio y sobre todo una llamada de atención a la persona de a pie. El constructivismo ruso, pretendía ser mucho más que simples gráficos, o no tan simples estructuras arquitectónicas. El constructivismo lanzaba mensajes claros con objetivos marcados y, se puede afirmar que es uno de los movimientos de diseño que más aboga por precisamente un cambio, una utopía, uno de los movimientos con mayor trasfondo social, político y cultural. Este movimiento nace con varios puntos a resolver, varios problemas que en la Rusia de la época se dieron cuenta que necesitaban solución. El primero, es la alienación del sentido del arte, algo tan importante como el arte y la introspección se había “elitizado” al máximo, era prácticamente imposible que en el contexto del momento, un arte como era el de la época, con tal grado de abstracción como por ejemplo un cuadro del suprematismo, fuese posible de entender por la gente de a pie, personas que vivían una realidad completamente alejada a el, trabajadores explotados, población analfabeta y en situaciones extremas cuyas prioridades eran otras muy diferentes. Además, es importante destacar que entonces se respiraban aires de revolución, de cambio, y necesitaban encontrar la manera más eficiente, real y práctica de transmitir las ideas revolucionarias para que le llegase a este sector poblacional por el que abogaban, que eran los trabajadores.Para dejarlo en claro, el constructivismo nace como un movimiento para llevar el arte a la vida cotidiana, a la gente de a pie y, además resulta perfecto para comunicar y transmitir las ideas revolucionarías, por ello es imposible separar este movimiento del contexto de la revolución. Veían el diseño como una herramienta sobre la que construir los cimientos de la nueva sociedad que buscaban.
Como ya hemos mencionado, este movimiento de diseño está muy fundamentado en las ideas socialistas de aquella revolución por lo que el ideal de persona y sociedad que podemos ver detrás del movimiento constructivista va completamente ligado a los ideales de la revolución. Por lo tanto, querían, como principal objetivo, crear una sociedad unida, colectiva, e igualitaria en la que la persona no se encuentra como individuo aislado sino más bien como parte de un grupo. Abogaban por una sociedad moderna y funcional, en la que se prima la igualdad y el progreso unido. A su misma vez en estas ideas encontramos los valores que principalmente promovía, que son además de los ya mencionados como la igualdad, el colectivismo, el progreso y el funcionalismo, otros de los que hablábamos anteriormente como la utilización del arte y lo gráfico como herramienta de conexión con la población y mejorar la accesibilidad del diseño hacia todos los rincones de la sociedad.
A pesar de lo bello que pueden llegar a sonar todas estas ideas en el papel, como todos los sistemas, al llevarlo a la práctica surgen varios riesgos y problemas reales importantes a tener en cuenta. Algunos ejemplos son que, por ejemplo este uso del arte como mensaje social de las ideas e identidades de la revolución o de esta utopía, deja la creatividad y libertad en un cierto segundo plano, además es fácil que el arte y el diseño se acabe convirtiendo en una herramienta propagandística más diseñada para manipular la sociedad, y esto es realmente un riesgo. El arte que nace de la expresión individual, convertido en una herramienta propagandística pierde toda su esencia. Otro riesgo, que se encuentra ligado a este último, lo vemos en la disminución del individuo de la que hablábamos antes como algo bueno, y sí es bonito, y suena perfecto reducir el individualismo y centrarse en el colectivo pero esto conlleva ciertos riesgos, al reducir al individuo frente al colectivo ciertamente acabas limitando su libertad, su capacidad crítica, y la diversidad, correría el riesgo de convertirnos en una sociedad monótona y fácil de controlar, existe ese peligro de olvidar la dignidad individual humana, de alejarse de nuestra propia naturaleza de ser diferentes y aportar de forma libre y crítica a la sociedad. Toda utopía por perfecta que queramos hacerla ver, conlleva sus riesgos y sus problemas y la utopía que se encuentra detrás del constructivismo no es menos, a pesar de ello es realmente importante saber escucharlas, analizarlas y entenderlas para comprender de una mejor forma lo que aboga y defiende cada una.